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Doce propósitos alternativos para cumplir en el 2018

Cada fin de año hacemos las evaluaciones correspondientes de nuestros aciertos y fallos; luego, tomamos el nuevo año como punto de partida para nuestros proyectos personales. Algunas veces, en aras de ser una mejor persona o tener una mejor calidad de vida, nos proponemos metas difíciles de cumplir, muy desapegadas a nuestros hábitos. Por eso, te dejamos esta lista de doce propósitos alternativos.

  1. Generar menos basura. Este es de los más difíciles de la lista. Muchos de los productos que utilizas tienen de dos a tres empaques de cartón, papel o plástico. Algunas frutas y verduras los tienen de manera innecesaria. Te aconsejamos comprar productos por mayoreo u organizarte con otras personas para adquirir paquetes más grandes. Otro hábito muy sencillo y que ayuda mucho es no pedir popotes cuando comes fuera de casa.

 

  1. Usar más el transporte alternativo. Ya acostumbrados al automóvil es difícil pensar en usar otro medio de transporte; sin embargo, según estudios que se han realizado en Aguascalientes, la mayoría de los automotores son subutilizados: cada coche lleva entre uno y dos pasajeros por viaje. Esto genera más contaminación. Una posible solución es compartir coche con vecinos, familiares o compañeros de trabajo y dividir gastos. Otra alternativa es usar la bicicleta, que además de no generar costo por cada ruta, te obligará a ejercitarte y dar un respiro al medio ambiente.

 

  1. Cocinar más en casa. Cuando cocinas en casa atacas varios problemas al mismo tiempo. Por un lado, controlas la cantidad de ingredientes que pueden resultar dañinos si los consumes en exceso, como sales, grasas o azúcares; y por otro, ahorras. El costo de la comida, incluso en una fonda, es más alto de la que tú mismo puedes realizar. También ayudarás a disminuir residuos, pues muchos lugares usan desechables al por mayor.

 

  1. Hacer trueques. En una transacción comercial no siempre hay quien pierde y quien gana, pero también existe el ganar-ganar. Para demostrarlo están los trueques. Ropa, libros, electrodomésticos, herramientas y otros objetos que ya no usas pueden ser útiles para otros a cambio de cosas que lo serán para ti. Con los trueques se fomenta la economía solidaria, la participación comunitaria, el ahorro, y por supuesto, el medio ambiente se beneficia, ya que se producen menos cosas.

 

  1. Viajar a lugares menos turísticos. No sólo la escuela o los libros son vías para el aprendizaje. Una buena forma de saber más es visitando lugares nuevos: pueblos mágicos, playas vírgenes y otros lugares que aún no son del todo populares. Eso te permitirá tener viajes más tranquilos, apoyar la economía local, y por supuesto, en caso de que te lleguen a gustar, seguro los recomendarás a más personas.

 

  1. Convertirte en donante. Donar puede salvar más vidas de las que piensas. Debido a la mínima cantidad de donadores que hay en México, hacerlo se toma como un acto heroico. Por eso, te proponemos que al menos una vez dones una unidad de sangre en tu hospital más cercano. También puedes tramitar tu credencial de donador de órganos a través del Centro Nacional de Trasplantes con una credencial o con el documento oficial de donación.

 

  1. Desconectarte una vez a la semana. Se puede tratar de una red social, un servicio de mensajería instantánea o tu correo electrónico; cualquiera puede ser sujeto a una desconexión temporal. Esto te ayudará a mantener tu mente en calma, aunque sea por un día. Algunos estudios indican que estar conectado a redes sociales puede aumentar tus niveles de estrés o tristeza. Si se te dificulta entre semana, inténtalo al menos los domingos.

 

  1. Desarrollar una habilidad que no tenías. Aprender algo de carpintería, dominar programas de computadora o tomar un curso de fotografía, no le vienen mal a nadie. Al desarrollar habilidades nuevas, pones a trabajar a tu cerebro. Además, es una forma de conocer más personas.

 

  1. Comprar más productos locales. ¿Ya te diste cuenta de que esta lista de propósitos está llena de buenas intenciones para el medio ambiente? Pues ésta es otra forma de atacar algunos problemas de contaminación: el consumo local evita los grandes traslados de mercancías. Con ello, también incentivas a que los creadores, comerciantes o artistas tengan más oportunidades para desarrollar sus proyectos. Y por supuesto, ayudas a crecer la economía más próxima.

 

  1. Hacer una acción solidaria al mes. Desprenderte de algo, tal vez tiempo o dinero para una ONG; visitar asilos u orfanatos; ayudar a una persona que necesita un poco de comida o simplemente a un amigo que lo necesita, son acciones que nos harán sentir bien y obtener algunas sonrisas a cambio.

 

  1. Retomar el contacto con un viejo amigo o familiar. Las pláticas pueden ser como libros que has leído, pero que con el paso del tiempo olvidas. Es bueno recordar viejas historias o escuchar nuevas aventuras de amigos y familiares que hace tiempo no ves.

 

  1. Reparar o restaurar cosas en lugar de sustituirlas. En la obra distópica Un mundo feliz, la voz que condiciona a los niños repite hasta el hartazgo: “A más remiendo, menos dinero” o “Es mejor tirar, que remendar”. Claro que es una exageración, pero muchas veces parece que se toma al pie de la letra. Si restauras, entiendes el funcionamiento de los objetos, ahorras y contaminas menos.
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